Qué no daría yo...
- Leonelly

- 10 ene 2021
- 3 Min. de lectura

Perdí la cuenta de todas las veces que he usado esa expresión previa a un deseo muy, muy profundo…
Es una expresión un poco carente de realidad o difícil de llevarla a cumplir porque la mayoría de las veces que la usamos, por lo general, no tenemos mucho para dar.
Sin embargo, quisiéramos tenerlo, para darlo.
Quiero usar un ejemplo poético y dramático: Qué no daría yo por olvidar...
Esta noche estoy pensando algo que no sé si vaya mantener mañana: La vida sería mucho mejor si, como seres humanos, pudiéramos olvidar rápido.
Fui al diccionario y me encontré que olvidar no es simplemente no recordar.
1. Es dejar de tener en la memoria a algo o alguien. Comparo esto con el dinero, el dolor de cabeza, mi almuerzo, y hasta mi paciencia… Cosas que las tengo y de un momento a otro dejo de tener. No obstante, con la memoria no es así de fácil y mágico. Existe un sinfín de momentos, eventos, hechos y personas que están ahí, que muchas veces no pareciera que los tuviéramos en la memoria, sino que estos tuvieran muestra memoria en sus manos.
2. Es dejar de tener afecto a algo o alguien. Considero que esto es más difícil aún, porque en la memoria puede haber muchas cosas o personas a quienes no les tenemos afecto, que están ahí porque nos enseñaron algo, porque hicieron algo significativo y dejaron una marca; pero ¿qué hay, por ejemplo, de las personas que tenemos en la memoria a quienes nos unen los sentimientos? Al parecer, esto también se puede olvidar, pero cuesta un poco más.
3. No tener en cuenta a algo o a alguien. Quizás esta es la más fácil, porque puedes dejar de tener en cuenta muchas cosas o personas de tu vida, pero eso no significa que ya no estén en tu memoria o que ya no sientas afecto.
Después de ver esa corta definición, creo que la opción de seguir deseando tener lo que no tienes para entregarlo y después lograrlo, aunque no es práctica, es la más usada.
Voy a dejar mi corta lista de 10 cosas que creo nunca se pueden olvidar:
1. Un olor en particular. Quizás a todos nos ha pasado que vamos por el Centro Comercial, o caminando en la calle y de repente, alguien lleva ese perfume, ese olor, ese aroma que está guardado en nuestra memoria y nos trae al presente miles de recuerdos. A algunas personas les pasa con el olor a flores.
2. Una voz. Definitivamente, eso puede llegar a los oídos con solo cerrar los ojos cuando estás acostado en tu cama.
3. Las palabras. Buenas o malas, las que te hayan dicho alguna vez en un momento que para tu mente fue suficiente para almacenarlas por siempre.
4. Un gesto. Puede ser una mueca, una burla, una sonrisa o simplemente algo que hicieron por ti en un momento determinado.
5. El tiempo de calidad. Dicen que el tiempo perdido hasta los santos lo lloran, pero el tiempo de calidad que has vivido, lo disfrutas una y otra vez cada vez que lo revives en tu mente.
6. Una canción. Particularmente, me es casi imposible olvidar ciertas canciones. Todo está relacionado al significado y a lo vivido.
7. Una verdad. Especialmente las dichas a tiempo.
8. Una pérdida. Porque creo que nada como eso te hace ser más fuerte.
9. Un silencio. No todos los silencios, sino aquellos que representaron más que mil palabras.
10. El apoyo. Además de no poderlo olvidar, no quiero hacerlo, porque me hace ser agradecida con las pocas o muchas personas que han estado ahí para ayudarme a levantar de alguna forma.
Honestamente, si ahora me preguntan, ¡ya sé cuál es el superpoder que quisiera tener! (Pero no lo escribiré aquí).








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