Las ventanas
- Leonelly

- 18 nov 2021
- 2 Min. de lectura
Vivo en un pequeño apartamento con mucho ruido alrededor. Creo que, como lo renté durante la pandemia, no percibí lo aturdidor que puede llegar a ser vivir aquí, pero ha pasado suficiente tiempo para estar adaptada a eso.
Una de las cosas que más me llamó la atención cuando vi este apartamento por primera vez, es que tiene ventanas bastante amplias que me permiten ver a través de ellas todo alrededor: Árboles, el cielo, autos, aviones, personas, etc. Esto ha sido una ventaja, especialmente porque paso la mayoría del tiempo sola.
El tema de las ventanas es muy importante porque soy muy observadora, tanto que a veces recuesto mi cabeza y me quedo perdida mirando cualquier cosa un buen rato. Eso me permite descansar y pausar, alejar mis ojos del computador y reposar un poco.
A través de mi ventana he visto cosas lindas, cómicas, tristes, frustrantes o extrañas. Por ejemplo: Una señora mayor resbaló en un charco y cayó, dos personas en bicicleta chocaron entre sí y luego pelearon entre ellos, la impaciencia de los conductores cuando otro carro queda accidentado o es más lento en avanzar cuando el semáforo está en verde, las caras decepcionadas de los vendedores de esquina cuando los conductores de auto les dicen que no con un gesto.

He visto niños muy pequeños caminando solos a cualquier lado, quizás perdidos o independientes prematuros, he presenciado muchísimos choques, peleas, personas muy ebrias saliendo del bar de al lado, mujeres gritando dentro de un carro, personas trotando, parejas caminando de la mano, en fin… Podría pasar mucho tiempo en esto.
Lo que quiero resaltar es que todo lo que veo es superficial para mí, porque desconozco todas esas personas, sus contextos, el porqué de sus situaciones, y si ellas pudieran ser diferentes o no. Sin embargo, hay una excepción, cuando mis ventanas se convierten en un espejo y puedo verme a mí.
Es lo único que conozco, lo que pasa en mí. Quiero decir que no podemos andar por la vida pretendiendo conocerlo todo, juzgándolo todo, queriendo demostrar que somos expertos en cualquier tema que se presente o haciéndonos corregidores de cualquier persona o situación que creamos conocer a profundidad.
Las apariencias son solo eso, cosas que se exhiben a nuestra vista, sin mucha profundidad, y esas ideas, la mayoría del tiempo esconden algo que se llama realidad.
Pienso que lo más importante que me han enseñado esas ventanas es a buscar el pequeño reflejo de mis propios ojos y conocer mejor lo que yo escondo dentro de ellos. La vida es muy corta para seguir suponiendo escenarios que, en muchos casos, solo ocurren en tu mente.








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