Cansada
- Leonelly

- 21 dic 2020
- 2 Min. de lectura
Estaba cansada…
De muchas cosas.
Intentar agradar a una sociedad con tantos prototipos es agotador, es una lucha entre lo que eres, quieres ser, sientes, quieres sentir y lo que otros creen que es lo correcto.
Pero, ¿qué es lo correcto?
Cada día ella se afianzaba más a la idea de que nada es correcto o incorrecto. De que somos seres que no pertenecen a nada más que a sí mismos, que no podía ser tan complicado encajar, pero lo era…
Cada día estaba más sola con sus ideas de vida, de muerte, de tiempo y de fugacidad o eternidad.
Creo que sus propios pensamientos no le permitían simplemente ser, ser quien era en toda su esencia: Una persona transparente, única, capaz de dar todo y más por amor, lista para enfrentar cualquier reto y anhelando que su sonrisa permaneciera perenne pese a cualquier situación, clima, emoción, persona o el pie que ponía primero en el piso al levantarse.
Ella pensaba que la vida podía ser un poco mejor y estaba cansada de intentar descubrir de qué forma podía serlo.
Se sentía agotada como suponía se sentía un caminante bajo el ardiente sol del día o el inclemente frío de la noche.
Ya no quería dar más, o sí… Quería darse a sí misma su propia esencia, una esencia de amor, protección y suspiros sin nostalgia.
En ese momento se encontraba con que ya no podía respirar, solo suspiraba profundamente todo el día.
Estaba cansada de dar, de dar lo que otros no estaban preparados para recibir y quedarse atrás mirándose a sí misma y esperando ser recibida y aceptada.
Estaba cansada de probar, de demostrar que podía más y que era más. De lucha sin sentido por causas que parecían simplemente perdidas y en las cuales solo ella parecía creer.
Estaba agotada de consejos, de miradas de lástima, compasión y expresiones absurdas que nunca iban a comprender lo que estaba ocurriendo en el enorme universo de vida que había dentro de sí.
Estaba cansada de complacer y no complacerse, de querer y no quererse, de amar y no amarse… Pero especialmente estaba hastiada de no ser ella.
De no ser simplemente una persona que quería vivir su vida y nada más, de sonreír honestamente y dejar de mirar un día sus imperfecciones y correr de cara al viento por ese enorme infinito delante, detrás, al lado, debajo y sobre ella que gritaba cada día: Eres perfecta, ven y disfrútame.
Sentir ese tipo de cansancio representa más que tener unos cuantos kilos sobre tu espalda. Significa que el tiempo pasa y tú también pasas, y no vuelves a estar en la misma posición dos veces.
Luego miras hacia atrás y te das cuenta que todo pudo ser más reconfortante y diferente. Y que simplemente dependía de ti.
Ella aún no lo había descubierto, y yo espero que no demore mucho…









Comentarios